domingo, 23 de mayo de 2010

Mindo, tierra de mariposas, orquídeas y colibríes

A pocos kilómetros de Quito, se encuentra la pequeña localidad deIMG_7561   Mindo, hogar de cientos de especies de mariposas, orquídeas y colibríes. Aquí predomina el bosque nublado, un ecosistema propicio para gran variedad de especies animales y vegetales.

 

Llegamos con la idea de poner nuestra carpa en el bosque protector Mindo-Nambillo y así visitar algunas cascadas, el mariposario y el jardín de orquídeas. Pero resulta que acá IMG_7525no se trata de una única reserva natural administrada por el estado. Son todas pequeñas  “reservas” privadas. En conclusión, en cada lugar que uno quiere visitar debe desembolsar en promedio unos 4 dólares solo para entrar. Para colmo, con excepción de unos pocos minutos de sol abrasador cuando llegamos, llovió, llovió y llovió para demostrarnos el porqué de su nombre.

Así, pues, entre el clima y IMG_7671los precios, del bosque nublado vimos poco y nada. Nos contentamos entonces con ver las espectaculares mariposas y las fantásticas orquídeas. ¡Los colores y las formas son increíbles! Prueba de la genialidad y sabiduría de la madre naturaleza.

P1080938 IMG_7598

Después nos dirigimos al restaurant/hostería El Quetzal. Fuimos en busca del “mejor brownie del mundo” (según prometía nuestro folleto) y nos llevamos unos amigos entrañables. Miriam y Claudia, las encargadas del lugar, nos abrieron sus corazones y no dudaron un segundo en compartir con nosotros todo lo que sabían de su ciudad y su país. Si no fuera porque el bus partía en un rato, nos hubiéramos quedado charlando por otras dos horas más. Nos despedimos con pesar y con promesas de intercambiar recetas culinarias y de cocinar juntos cuando nos volvamos a encontrar.

IMG_7717

Saludos a todos desde el camino,

Marie
Quito, Ecuador
27 de abril de 2010

sábado, 22 de mayo de 2010

Volver a la infancia

P1080790Hoy fue como si fuera una niña otra vez. Después de casi 20 años, volví a subirme a una bicicleta y casi, casi, que tuve que aprender de cero. Es cierto, a andar en bici nunca se olvida pero bien que se pierde la práctica. Además, en las últimas dos décadas hubo grandes avances tecnológicos que convirtieron a un elemento tan sencillo en prácticamente una obra de ingeniería espacial. Las bicis de la actualidad (comparada con mi ArcoIris verde metalizada de la niñez) son super livianas y vienen con cambios!!!!!!!!! Esto, como la mayoría de Uds. ya sabrán, implica tener que pedalear menos en las cuestas, etc. pero para mí es todo un descubrimiento y me lleva un buen rato acostumbrarme. Para colmo, ya no tengo mi bici a medida sino una estándar hecha para gente de medidas estándar. Quiere decir que sentadita en el asiento no llego a tocar el piso con los pies y debo dar un saltito hacia delante e inclinar la bici levemente a un costado para poder llegar al piso cuando me detengo. Después de tantos años, esto es más complicado de lo que esperaba y termino con unos cuantos moretones más de los que hubiera deseado. Por momentos, soy toda frustración. Quienes me conocen, saben bien que mi tamaño pocas veces me acompleja o me limita, pero hoy, por algún motivo, creo que por primera vez en la vida, me cansé de no ser estándar. Lo que daría por llegar al metro sesenta, poder agarrarme en el colectivo, calzar 36/37 y ser talle M. Cuánto tiempo y frustraciones me ahorraría (que en este número/talle no hay, que el asiento de la bici solo baja hasta ahí, etc.).

P1080792A pesar de todo, no me dejé vencer y pedaleando, pedaleando, meta cambio, llegamos a la primera de las cascadas de esta ruta: la Cascada de Agoyán.  Luego alternaríamos puentes, más cascadas, túneles y caminos secundarios hasta llegar a la Cascada el Manto de la Novia. Bueno, en realidad, para llegar a la cascada, hay que hacer un viaje en tarabita o cable carril hasta el otro lado del río Pastaza. Nos prometen que cuando nos vean cruzar el puente, nos mandarán la tarabita para traernos de vuelta. Nunca debimos confiar. P1080815 Estuvimos casi media hora, en la que la desesperación iba en aumento, haciendo señales de todo tipo para que nos mandaran la puta tarabita y poder regresar. Para colmo, cuando ya estaba a 10 metros de la plataforma, se trabó o no sé qué y debieron hacerla retroceder. Parecía que nos estaban cargando.

Pasado el mal rato, volvimos a encaramarnos sobre las bicis y seguimos unos cuantos km más hasta un lugar increíble: la cascada conocida como Pailón del Diablo que discurre en un profundísimo cañón donde el Río Verde se une al Pastaza. Como dicen, una imagen vale más que mil palabras.

P1080905 Ya comenzaba a caer el sol cuando emprendimos el regreso. Como el camino de vuelta era hacia arriba y estábamos muy cansados, nos sentamos a la vera de la ruta a hacer dedo. Mientras esperábamos que apareciera algún bus o camioneta, llegaron otros turistas en bicicleta. ¡El mundo es un pañuelo! Estos chicos, un peruano y una gringa, se estaban alojando en el mismo hostel que nosotros, en la habitación de al lado!!! Por suerte, no esperamos más de 10 minutos cuando apareció una pick-up que transportaba electrodomésticos y, luego de una ardua negociación (a cargo del peruano, por supuesto), llegamos a un acuerdo. Nos llevaría a los cuatro hasta el centro de Baños por 1 dólar cada uno. Ya en la caja y bien despeinados, comenzamos a confirmar nuestras sospechas del día. Las cascadas estaban más lejos de lo que nos habían dicho. No había forma de que la camioneta se demorara tanto. Una rápida consulta a nuestra Biblia Lonely Planet ya de regreso en el hostel terminaría por echar por tierra toda discusión. ¡De Baños al Pailón hay 18km, no 8!

P1080929 Saludos a todos desde el camino,

Marie
Baños, Ecuador
23 de abril de 2010

viernes, 21 de mayo de 2010

Quisiera ser pequeña

Quizás alguna vez hayan escuchado hablar de los sombreros panameños. Si no, con seguridad alguna vez los habrán visto en películas o por TV en la cabeza de alguna celebridad. Estos sombreros, en realidad, no son panameños sino que son 100% ecuatorianos y su nombre correcto es sombrero de paja toquilla. La confusión se debe a que estos eran los sombreros que utilizaron los trabajadores que construyeron el Canal de Panamá.

IMG_7346 Cuenca es uno de los principales lugares donde se producen así que aprovechamos la oportunidad para visitar una fábrica. Para ser más precisos, de fábrica tenía poco pues resulta que los sombreritos, que en USA o Europa se venden a partir de los USD500 los más sencillitos, son tejidos a mano por las campesinas de la zona quienes con suerte si reciben un 1% (la guía no supo qué responder a nuestra pregunta). En el establecimiento se encargan del proceso final deIMG_7335 lavado, planchado, moldeado y detalles de terminación y, por supuesto, del más importante: la comercialización. Es gracias al bendito marketing  que un sombrero que aquí cuesta USD50 luego se consigue en Europa en un local de Hermes a diez veces ese valor. Y ni hablar si se trata de un sombrero de tejido fino. En ese caso, ya estamos manejando cifras de 4 dígitos. ¡Sí, hay sombreros de USD1500 (directo de fábrica)!

Con esos valores, obviamente que nosotros solo nos limitamos a probarnos los sombreros y admirarnos frente al espejo. Este ejercicio resultó muy divertido pues fue como volver a ser nenes y jugar con nuestros disfraces de cowboys, hacendados, reyes y celebridades de la farándula. Miren si no.

Saludos a todos desde el camino,

Marie

Cuenca, Ecuador

21 de abril de 2010

jueves, 20 de mayo de 2010

Dejando las tierras bajas

IMG_7120 El día comienza y otra vez estamos en el camino en búsqueda de nuevas aventuras, hoy domingo volvemos a subir los Andes con la esperanza de que nos den un merecido respiro climático. ¿El destino? Cuenca. Dicen por ahí que es la ciudad más bonita del Ecuador, con hermosas iglesias coloniales y queremos confirmarlo.

Enfilamos hacia la terminal, compramos el boleto y subimos a un bus de San Luis en estado medio dudoso. Miro, y el resto de los buses también son parecidos, los doble piso no gozan de fama aquí y son raros de encontrar. Supongo ingenuamente que en un país pequeño se llega rápidamente a todos lados y que por ello no hay necesidad, pero la circunstancias me demostrarían como tantas veces que estaría equivocado. Las mochilas, como en Bolivia, sin ticket ni nada.

No bien salir de la terminal, comienza un incesante desfile de personajes variopintos que suben a ofrecer sus labores y sus historias. El primero nos ofrece bijouterie, porque la feria en la que iba a exponer no se realizó. Unos minutos más adelante, el segundo vende chocolates y su yeite para conseguir la atención es regalar galletitas a quienes le contesten correctamente preguntas sencillas. ¿Cuántos 9 hay en los primeros 100 números? Nadie acertó… El tercero vende sus helados Pingüino, y esto ya es bien bizarro, chifles, papas, choclos y hasta sandía terminan de completar la variada oferta informal. Incluso paramos a cargar gasoil por ahí. El camino me demostraría que por estos lares el combustible se carga siempre con la gente arriba del bus y luego de haber salido de la terminal y no antes de salir, como todo el mundo podría pensar.

Cruzamos plantaciones de bananas y bananas y más bananas, nunca vi tantas en mi vida. Con razón el hombre más rico de aquí se dedica a esto.

IMG_7297 De allí la carretera abandona definitivamente el fértil plano, los pueblos y los vendedores ambulantes y serpenteando con dificultad se va internando en los Andes. Las laderas occidentales, son un espectáculo magnífico, difícil de igualar. Avanzamos entre selva húmeda y rodeados por copiosa niebla, el espectáculo es misterioso e inigualable y sólo faltan los gorilas (Por Gorilas en la niebla…) Con tesón y paciencia por una angosta carretera vamos ganando metros, perdiendo temperatura y cambiando de paisaje. Arriba el frío es fuerte y la vegetación rala, la selva va dejando de a poco lugar al páramo que conforma al Parque Nacional Cajas y su sinnúmero de lagunas laberínticas. El paisaje sigue siendo hermoso, pero ahora frío y desértico, duro.

Ya llevamos 5 horas y las piernas piden a gritos un poquito más de espacio, es cierto, no hemos tenido suerte con el bus esta vez. Serán así el resto del viaje en Ecuador?

Finalmente cuando ya estábamos intentando hacer la parabólica humana para estirar las piernas, entramos en Cuenca, la ciudad parece bonita, bien bonita, enclavada en un valle verde y rodeada de un montón de cúpulas de iglesia, la mayoría en forma de domo. Parece que por todos lados hay panaderías y muchos lugares donde venden cosas ricas. Eso es muy bueno…

Ver fotos de Cuenca - Ver fotos de El Cajas

viernes, 14 de mayo de 2010

Verde que te quiero verde

Uno de los hechos más interesantes de viajar por diferentes países es el tema de la moneda. El vil metal no es sólo un sistema eminentemente práctico, sino que tanto en billetes como en monedas se ve representado hasta cierto punto la idiosincrasia y el sentir de un pueblo. En los reversos generalmente se inmortalizan escenas, quizá batallas o paisajes naturales que enriquecen el patrimonio nacional, mientras que en el anverso los grandes próceres y prohombres nos miran serios cada vez que pagamos el pan o la leche.

Pero aquí los hermosos paisajes que quizá alguna vez adornaron al Sucre (http://es.wikipedia.org/wiki/Sucre_(moneda_de_Ecuador)) y los hombres que se esforzaron por hacer esta patria más grande están completamente enterrados, pobre mariscal, tanto esfuerzo y finalmente lo reemplazaron Franklin, Hamilton y Washington. ¿Sabrían ellos algo del Ecuador?

Evidentemente si hay algo que queda claro y que lastimosamente se le recuerda a uno a gritos cada vez que compra pan o leche es que un pueblo entero y soberano se ha declarado con la cabeza gacha manifiestamente incapaz, ha resignado voluntariamente a dictar su propia política monetaria y ha creído con convicción que es preferible adoptar aquellas que se dictan a 10.000km y para un país inmensamente distinto antes que enfrentar el reto de dirigir el propio destino.

Extraño resulta que en un país supuestamente dirigido por un gobierno “revolucionario” usted le pague a un campesino quechua en un mercado andino con monedas gringas. Más extraño aún es ir al Banco Central del Ecuador a cambiar dólares por denominaciones sencillas. Cosas de nuestra América latina. Y ojo! Que aquí los gringos tuvieron muy poco que ver.

Ahora bien, qué motiva a un pueblo a abandonar tan decididamente un elemento central de su soberanía? Medida tan radical. Cuando los pueblos juegan con la inflación, juegan con fuego, la inflación es el impuesto de los pobres, y cuando esta avanza como un cáncer sin barreras ni frenos, lo único que la detiene son medidas radicales. Como la venenosa quimioterapia, aquí el dólar parece haber vencido al cáncer. Si funcionó? Si claro que sí. A que precio? Alto, muy alto…

Como recuerdo de lo que alguna vez fue, el Banco Central del Ecuador sólo emite monedas de 5, 10, 25 y 50 centavitos, nada más. Todavía me pregunto realmente qué función desempeña...

Pienso en la Argentina y en cómo jugamos diariamente con la inflación, nos gusta jugar siempre al filo. No quiero echar culpas a los gobiernos, finalmente estos sólo consiguen hacer lo que las sociedades en mayor o menor medida le permiten.

Se acuerdan de Cavallo? Pobre Ecuador, qué personaje y qué ideas tan nefastas le exportamos. Nosotros estuvimos cerca, a un pasito, pero ojo, no respiremos aliviados. Todos esto empezó aquí con la inflación. Quién me pasa el último dato del Indec? Ja, ja, ja.

Ah, y si va a comprar tomates al mercado, a la doña no le hable en kilogramos, acá le venden por libras. Y la nafta, por galón!

PD: Me imagino que este post va a levantar muchos comentarios. Bueno, eso espero, nos encantan los comentarios! Eso sí, antes de escribir algo como “La culpa la tiene el gobierno K” o “Moreno es un sinvergüenzas y por eso tenemos 30% de inflación”, piensen dos veces si no es una forma fácil de tirar la pelota afuera :-).